Playas nudistas

La brisa, el sol y el agua sobre el cuerpo desnudo dan una sensación de libertad inigualable. Pero hacer nudismo es también una opción de naturaleza y salud que puedes practicar en playas tan hermosas como ésta -d'en Tortuga- de Menorca.
Texto: M. Núñez y C. Navarro

Un paseo por la playa puede convertirse en una experiencia digna de un "Gulliver". Lo normal es que te encuentres con un fiel reflejo de la sociedad de tierra adentro: sobre la arena reinan las mismas normas que en un vagón de metro, una oficina o un supermercado, con la diferencia de que todo el mundo lleva bastante menos ropa. Sin embargo, si continúas caminando, superas las rocas y te adentras en la siguiente cala, es posible que penetres en otro mundo: allí personas de todas las edades están completamente desnudas, han roto con uno de los tabúes de nuestra cultura y están tan tranquilos, tomando el sol o bañándose en el mar.

Si la escena no te produce rechazo, tal vez sientas que has encontrado un paraíso donde Adán todavía no se ha comido la manzana. E incluso es posible que te sientas tan eufórico que empieces a pensar que esas gentes parecen más sanas, más equilibradas, más satisfechas y más felices que las que acabas de dejar atrás en la otra playa. Quizá no signifique nada, pero para empezar, en ese ambiente la revista Integral es una lectura frecuente...

Podría ser un espejismo, pero si desciendes hasta la arena tu impresión no se desvanecerá. Si les preguntas por qué están allí, así, a bote pronto, la mayoría te dirá, como Paco, que "las sensaciones del sol, la brisa y el agua cuando no llevas bañador son mucho más agradables que cuando lo llevas". Eso está muy bien, pero no puede ser todo.

María, por su parte, se explaya: "Habitualmente, las personas que encuentras en una playa nudista son también naturistas. Esto significa que no tan sólo han superado el tabú de la desnudez, sino que además son respetuosas con su entorno y con las otras personas que se encuentran a su alrededor. No es normal que alguien llegue, se estire a tu lado, casi metiéndote los pies en la boca y te coloque la música que le gusta -ya sea máquina, pachanga o lolailo- a un volumen que hace vibrar hasta a los peces. En resumen, aquí hay libertad corporal, espiritual y de expresión, además de un ambiente mucho más respetuoso y tranquilo, siendo conscientes de que todos contribuimos a ello".

Más autoestima y respeto

Respeto, autoestima... ¿Será que el mostrarse desnudo tiene un efecto psicológico? Una pista: un estudio realizado en Holanda demuestra que la anorexia es prácticamente desconocida entre los nudistas. "Ver cómo un grupo de gente se salta uno de los tabúes más antiguos y tontorrones, y cómo a todo el mundo le parece bien, tiene que tener por fuerza efectos positivos en la psicología y la autoestima", dice Carles.

Joan lo asegura: Desde que practico el nudismo veo las cosas de otra manera. Si superas un tabú eres más libre, y luego te obligas a mirar a la gente y aceptarla con respeto, sea cual sea su aspecto".

Muchos nudistas confirman esta opinión y algunos incluso notan un ambiente más sincero y honesto. "Sin ostentaciones textiles ni abalorios que manifiestan tu posición social, todos somos iguales. Todas las diferencias se desmoronan cuando uno está desnudo y la comunicación es más veraz", dice Jonás, a quien le gusta charlar con sus vecinos de toalla. No en vano en el origen del naturismo y el nudismo están los movimientos libertarios e igualitarios de principios de siglo, recuerda Joan.

La primera vez...

Si todo esto es cierto, habrá que probar, pensarán los escasos lectores "vírgenes". Los nudistas no suelen tener nada de proselitistas, pero animan a todo el mundo a que lo pruebe. La primera vez es un momento especial y delicado, así que hay que cuidarlo. Santi y Sandra recomiendan que se vaya acompañado de una persona de confianza y con experiencia, porque comenzar completamente solo puede resultar impactante y se puede estropear el estreno".

María comparte la opinión de Santi y Sandra sobre la conveniencia de ir acompañado: "La desnudez tiene un cierto componente de vulnerabilidad y podrías llegar a sentirte incómodo, no porque nadie te mire mal, sino como consecuencia de tus miedos aprendidos. Aunque la realidad es que eres menos observado que en cualquier playa textil". "Los naturistas no juzgamos ni criticamos a la gente por su desnudez, por tanto nadie puede sentirse observado entre nudistas, sino uno más entre la comunidad", corrobora Emili.

El novato es paranóico, cree que todo el mundo le mira. "Casi todos, cuando empezamos, nos planteamos muchas preguntas: ¿cómo será? o ¿me mirarán? Es que mi cuerpo es así o asá. Pero todo eso desaparece en el momento en que te bañas la primera vez. La única manera de experimentar la sensación de libertad que se siente es probarlo. Es algo único", incita Alfonsán. "La vergüenza o incomodidad dura 15 minutos como máximo", anima Ala.

Josep Maria cuenta que una familia que ni se había planteado el tema amaneció por error en un cámping nudista, y en lugar de marcharse descubrió por sí misma que no pasaba nada. Los veranos siguientes no faltaron. "Tal vez muchos debieran atreverse y tener ese 'error fatal' intencionadamente -dice Josep Maria-. En cuanto lo pruebas y le encuentras 'el gustillo' ya no puedes prescindir".

¿Escondidos o a la vista?

Una polémica habitual entre practicantes y en la sociedad es si el nudismo debe permanecer confinado en playas recónditas o si nudistas y textiles pueden compartir el mismo sol. La ley permite que cualquiera se bañe desnudo en cualquier playa. El actual código penal no considera el "escándalo público", pero el concepto está tan interiorizado por la sociedad que muchos no se han enterado.

De todos modos, a los nudistas no les interesa el conflicto y acuden a algunas de las más de 400 playas nudistas que existen en la Península y las islas. Algunos prefieren las playas donde los bañadores estén proscritos para preservar el espacio de la invasión textil ("si hay cientos de playas textiles, ¿qué pinta un textil en una playa nudista cuando tiene por lo menos 15 playas textiles alrededor?", se pregunta Wolfman), pero la gran mayoría está por la convivencia.

Carles sirve de portavoz: "Estoy por las libres porque no quiero pertenecer a un gheto, porque está bien que la gente se acostumbre a que haya otros que practiquen el nudismo, porque igual alguien se anima a probar, porque permite que se reúnan en una misma playa grupos o parejas integrados por nudistas y no nudistas, y porque lo bonito es que cada uno haga lo que le dé la gana, siempre que respete a los demás".

La imagen de los nudistas

Algún día quizá la sociedad vea el desnudo integral con la misma normalidad con que hoy ve los pechos descubiertos, pero los tópicos siguen dominando. María explica que cuando sugirió a unos amigos que la acompañaran a la playa nudista, "se asombraron y me preguntaron qué hacíamos los naturistas tras quitarnos la ropa. Pensé decirles que nos montábamos una orgía, pero me salió un simple '¡pues tomar el sol!, ¿qué os imaginábais?'".

Emili cree que "aún se asocia al nudista con un exhibicionista, provocador o pervertido sexual". Pero las cosas parecen estar cambiando, al menos entre los más jóvenes. Arturo, Maite y Nerea afirman que cuando comentan que son nudistas la respuesta es "qué envidia" o "qué estupendo".

El contacto con los elementos naturales es esencial para muchos nudistas. Daniela asegura que, si logras la actitud mental adecuada, desnudo en la playa puedes experimentar la comunión con la naturaleza: "Como hemos desnaturalizado tanto la vida, algo tan simple como quitarse la ropa y calentarse al sol, refrescarse en el agua o sentir la brisa puede provocar una reacción sorprendente, puedes llegar a sentir la unidad de la naturaleza, con tu cuerpo formando parte de ella". Emili, que también es naturista y naturalista, destaca que estas playas suelen estar en parajes naturales donde el contacto con el medio es mayor.

Sensaciones físicas agradables, tranquilidad, libertad y respeto, autoaceptación, comunión con la naturaleza... ¿Aún no te has quitado la ropa?