Anécdotas de "La primera vez"


Vicent (29/04/1999)

Hola a todos!

Mi primera vez fue una mezcla de morbo y curiosidad.

A los 15 años me encontraba en un internado religioso, cerca de Calp (Alacant). Compañeros de esta población me hablaron de una playa en la que la gente iba a bañarse en pelotas. El primer fin de semana que pude, y con el mayor sigilo, me planté en la cala de la Punta del Mascarat, más como voyeur que como naturista. La mayor impresión fue ver que casi todos iban desnudos con una naturalidad asombrosa, e incluso llegué a sentirme como un extraño, un mirón, y hasta con miedo a que alguien me llamase la atención por ir vestido. Pero pudo más el morbo y no dejé de acudir siempre que pude. Al poco tiempo, en aquel ambiente, y en vista de que nadie me conocía, me quité el bañador. Entonces experimenté por primera vez esa sensación de libertad y ya fue como una droga de la que no me quiero desenganchar nunca.

Si el primer día veía gente desnuda, acabé viendo personas libres, simpáticas, divertidas y naturales en el sentido más amplio, y comprendí lo absurdo de mis ideas del primer día.

Lo curioso es que esta experiencia, lejos de chocar con mis ideas religiosas, acrecentó mas el amor por la hermana naturaleza y la comunión con ella.

Salud y ánimo.

Vicent.


Jordi (28/04/1999)

No vi nada relacionado con el Naturismo en mi infancia, ni siquiera en mi adolescencia. Sólo llegué a ver alguna fotografía erótica o incluso pornográfica, lo típico de cuando estás en la edad del pavo.

Por ello siempre pienso que lo del Naturismo y Nudismo me es innato completamente. Siempre he sido naturista de espíritu, pero nunca lo llegué a practicar casi hasta conocer a quien hoy es mi mujer.

A mis 17 años tuve la oportunidad de trabajar un verano en la Costa Brava, y una mañana de Julio me cogí la bici y me fui al mar. Me lo quité todo y fue una sensación indescriptible, aunque la playa, eso sí, estaba desierta.

Tras conocer a mi mujer, como digo, en el verano de 1992 fuimos a Sitges, y fue allí donde empecé a desnudarme sin ningún tipo de vergüenza ante los demás.

Al ver que esa experiencia me regeneraba interiormente, todas las tardes de verano cogía el "carro" y me escapaba a la Cala de l'Home Mort (Sant Pere de Ribes). Era mi manera de escapar de lo cotidiano y de la negatividad de ciertos acontecimientos.

A partir de entonces, el Nudismo es como una droga. Ya no lo puedes dejar, y casi permaneces desnudo más tiempo en verano que vestido: en casa, en la playa, en un picnic, etc.

Luego contacté con el Club Català de Naturisme y vi que mis ideas no eran tan extrañas o tan aisladas... Hoy soy socio del mismo.

Lo más curioso de todo, insisto, es que nadie jamás me había dicho qué era el Nudismo (o el Naturismo-Nudismo), ni jamás lo había presenciado.

Ni qué decir tiene que en el "cole" más de uno se echaba a reír al oir lo de bañarse desnudo en algún lugar que no fuera en la propia ducha. Alguien, en honor a la verdad, me tomó por "lelo".

Hasta pronto.

Jordi.


Luis Ángel (28/04/1999)

La primera vez......

La verdad es que particularmente me críe en un grupo social donde el desnudo se vivía con mucha naturalidad (con mucha naturalidad pero sin llegar al nudismo), y claro, eso ayuda a apoyar la hipótesis de que no se llega a él por casualidad; pero también conozco casos en que así ha sido (algunos/as amigos/as por mi "premeditación y alevosía" :o)).

Personalmente, creo que es más una cuestión de educación (en los/as más pequeños/as) y de reeducación, detonada por una chispa de curiosidad/casualidad/premeditación (en el caso de los/as más mayores), y explico esto último:

Para los/as que hemos entrado en el naturismo de más mayorcitos/as, sin ayuda de nuestros "papás y mamás", nos ha supuesto tener que romper (consciente o inconscientemente) con muchos tabúes, hábitos, y normas sociales aprendidas que se contradicen con el naturismo y la idea del desnudo. Romper con todo esto supone una reeducación o una auto-reeducación.

Para que este reeducación se dé, ha tenido que haber algo de intencionalidad (aunque sea de forma inconsciente) y algo de curiosidad por aprender esas "normas contrarias a las nuestras", pero sin duda también se habrá tenido que presentar la ocasión ideal para tener ese primer contacto, y esto en la mayoría de los casos habrá sido más fortuito que intencionado/planeado.

Saludines.

Luis Ángel
Valladolid, España


Chumari (23/01/1999)

Entonces, hará unos 10 años, yo vivía en Nerja (Málaga-España) por razones de trabajo. Fue un año magnífico, sol, luz, calor, playas, montaña, y sobre todo la amabilidad y el cariño de la gente :-)

Acudía a la playa  en una gran parte de los días, antes y después del verano, ya que durante los meses estivales no me gustaba la cantidad de gente que acudía a las mismas.

Pero existía una multitud de calas y playitas escondidas que más o menos conocía puesto que me gustaba marchar en bicicleta y me metía por todos los rincones. Y en esos lugares de vez en cuando veía gente tomar el sol desnuda, tranquilamente, felices, y sobre todo se notaba una armonía que no existe en las playas "textiles".

Así que comencé a pensar: "Tengo que probarlo", y así una y otra vez, hasta que una mañana me dije: "De hoy no pasa". Y dicho y hecho. Cogí los trastos y la moto y me fui a la playa de Cantarriján, que dista 26 Km. de Nerja.  

Un día magnífico, como la mayoría de los que amanecen por dicha zona, un martes o un miércoles, no estoy seguro. Para la ocasión bajé por el camino sin asfaltar en vez de por la pequeña carretera que llega por el otro lado, que por cierto nunca me ha gustado, y llegué con la moto a la altura del chiringuito. Y allí ví que la gente se bañaba, tomaba el sol, compartía alegremente en el bar, Incluso me saludaron al acercarme... Pero al darme cuenta de que prácticamente nadie tenía la marca del bañador fijada en el cuerpo, me dio tal corte el pensar adónde iba yo, después de haber estado varios meses tomando el sol con bañador, con las pintas que debía tener con aquel aspecto "chocolate-nata-culito de algodón" que no hice ni bajarme de la moto y salí rápidamente de allí.  Así que como primera experiencia no llegó a mucho ;-))). Pero salí con el firme propósito de volver a practicar el nudismo al año siguiente, una vez borradas las huellas de mi recatado proceder. Y así ocurrió, pero es ya otra historia.

 

Saludos.
Chumari


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