Anécdotas de "La primera vez"


María José (4/12/2001)

Mi primera experiencia en un lugar nudista ocurrió hace unos años, cuando tenía 26 años.

Ocurrió que una amiga me invitó a pasar unos días a Mallorca. La primera noche conocí a su grupo de amigos y pasamos un rato muy bueno charlando y bailando hasta altas horas.

A la mañana siguiente nos dirigimos a la playa en su coche. Nos llevó un rato llegar al sitio en cuestión. Me llamó la atención que el acceso no parecía ser de lo más cómodo, puesto que tuvimos que dar un rodeo por un camino de cabras.

Por fin llegamos y mi sorpresa fue mayúscula cuando me di cuenta de que la playa en cuestión era nudista...¡ y mi amiga no me había dicho nada! Aunque la playa era mixta, había pocos textiles.

Al llegar fuimos saludando a toda la gente con la que habíamos estado la noche anterior, la gran mayoría de los hombres desnudos, y todas las chicas desnudas, o al menos en top-less. Le comenté a mi amiga que yo nunca me había desnudado en público, y que además me producía mucha vergüenza el hacerlo, ya que soy algo tímida, pero ella le quitó importancia al asunto; además, me animó al decirme que tenía unos pechos muy bonitos y que era una pena no tenerlos bronceados.

Al principio me quedé con el bikini puesto, pero al rato me sentí incómoda, puesto que era la única del grupo que no estaba en top-less. Pensé que tenía que echarle valor al asunto y decidí finalmente que tenía que quitarme la parte de arriba, aunque fuera delante de todos aquellos chicos conocidos.

El desabrocharme la parte de arriba del bikini no fue una decisión fácil, pero conseguí quitármelo rápido. En este tipo de ocasiones he leído que los hombres sufren erecciones; las mujeres tenemos otras reacciones que nos ocurren también con el frío. Al principio noté que todas las miradas se concentraban en mis pechos y creí morirme de vergüenza (mi amiga todavía me toma el pelo con lo que me llegué a ruborizar) , pero a medida que transcurría el tiempo me di cuenta de que nadie me prestaba ya atención especial, y comprendí lo absurdo de mis temores. Incluso acabé jugando a las palas con uno de los chicos, el desnudo y yo desnuda de cintura para arriba.

Esta primera experiencia me enseñó que en las playas nudistas el respeto por los demás es total, cosa que no ocurre en muchas textiles. A partir de entonces, no pierdo la oportunidad de visitar playas nudistas con mi pareja o con amigas. A pesar de que por el momento me conformo con llegar al top-less, no descarto desnudarme totalmente si la ocasión se presenta. Cuando lo haga escribiré de nuevo para contarlo en esta página Web, donde las anécdotas que he leído que me han enseñado mucho.

Besos


Antonio (6/12/2001)

Me llamo Antonio y mi primera experiencia nudista fue hace como un mes. Al principio no quería quitarme el traje, pues me daba mucha pena estar desnudo en público. Al poco rato me sentí incómodo de que toda la gente que estaba sin ropa y yo vestido, y de repente estando sentado en la playa me animé a quitarme el traje y me di cuenta de que no pasaba nada, que todo seguía igual. Fue ahí cuando me animé a levantarme. Aunque al principio una chica se me quedó viendo y tuve una erección, me tape con la playera y al poco rato ya no la tenía. Todo el día fue de disfrutar el sol y la brisa del mar. Es una experiencia increíble. Espero repetirla pronto.


Gustavo (13/12/2001)

Hola me llamo Gustavo Sánchez y tengo 29 años y fue hasta hace aproximadamente 1 mes cuando practiqué por primera vez el nudismo en la playa de Zipolite del Estado de Oaxaca en México. Muchas veces me habían platicado que existía pero fue hasta mis vacaciones cuando fui. Al principio me daba mucha pena y sentía algo indescriptible pero me emocionaba mucho tan solo de pensar me quería excitar porque muchas veces yo había estado desnudo pero solo en mi recámara, cuando estaba ya muy próximo a la playa y vi a las primera personas desnudas me moría de ganas de tumbarme en la playa desnudo. Entonces llegué al hotel y lo primero que hice fue ir a la playa, pero no me animaba a quitarme la tanga diminuta que llevaba, que como era de un textil muy delgado no dejaba nada a la imaginación. Pero después de unos 30 minutos ya estaba yo totalmente desnudo. Fui caminando a la orilla de la playa y tan solo de sentir el aire pasando por mis testículos ya estaba yo a punto de excitarme, así que decidí meterme al agua un rato, pero al ver que el ambiente que había en el lugar era de lo mas respetuoso, comencé a acostumbrarme y me di cuenta que la mayoría de la gente solo se dedicaba a lo suyo nadie criticaba a nadie todos vivían su experiencia y dejaban vivir a los demás tranquilamente. Después de un rato hice algunas amistades con las que intercambié algunos datos para planear nuestras próximas vacaciones a esta playa. Para mí fue una experiencia muy maravillosa y desde ahora solo pienso en mis próximas vacaciones para poder ir a la playa nudista. De hecho no se me antoja ir a otra playa que no sea nudista. La próxima vez creo que será en el puerto de Cancún en Quintana Roo Mexico. Donde también me han contado que existe una playa nudista mucho me agradaría que me platicaran donde existen mas playas para poder visitarlas porque no pienso perder mas tiempo visitando playas que no son nudistas de ahora en adelante he descubierto mi naturalidad al natural y solo quiero aprovecharla.


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