Anécdotas de "La primera vez"


Chenchoy (07/12/2002)

Hace tiempo que visitamos vuestra web y desde que incluísteis las anécdotas hemos querido enviar la nuestra. Es un poco larga de explicar y tiene mucho que ver con los mirones.

Tenemos 32 años mi mujer, y 31 yo, y vivimos en la provincia de Cádiz, y yo practico el nudismo desde los 15 años ya que veraneaba muy cerca de las calas de Conil cuando nadie las conocía.

Cuando me casé empezamos a ir a playas nudistas pero sólo lo practicaba yo, mi mujer ni siquiera hacía top-less en parte debido a que sus pechos son bastante llamativos y su cuerpo llama mucho la atención. Incluso con el bikini puesto llama la atención y siempre la están mirando e incluso la bordean si la ven sola.

Dejamos de ir a las Calas de Roche y empezamos a ir a playas de Vejer en donde el ambiente es más relajado. Allí un día en plan de bromas y juegos le quité la parte de arriba a mi mujer en el agua y me salí de ella sin devolvérsela, por lo que tuvo que salir en top-less. El caso es que cuando llegó a la toalla decidió quedarse así y así fue su iniciación. A veces se mosqueaba con los mirones pero yo le decía que más sufre el que mira que la que enseña.

Durante dos años practicó el top-less y por fin el año pasado empezó a hacer nudismo y todo por lo mismo que antes, le quité en juego el tanguita y no se lo devolví así que tuvo que salir del agua desnuda y así se quedó.

Los siguientes días solo se desnudaba si la playa estaba desierta , hasta que le dio igual y ya se desnudaba delante de cualquiera, incluso con mirones al lado. Ya ha dejado de molestarle los mirones y se siente contenta de que en la playa la gente, incluso las mujeres, la miren. Desde luego nos han ocurrido experiencias desagradables con mirones y degeneradados pero eso no nos impide practicar el nudismo.

Un saludo, de unos naturistas gaditanos.


Andrea (08/01/2003)

Hola.

Me llamo Andrea, tengo 19 años y me gustaría contaros la experiencia tan fascinante que tuve.

Ocurrió hace poco, en diciembre, en las playas de Tenerife. Yo estaba de vacaciones con unos amigos y lo típico... excursiones por la isla, ...al Teide, cachondeo por la noche, etc... Un día, en una de esas excursiones, dimos a parar a una de esas calas que tiene la isla tan estupendas que están semi-apartadas de todo. Pues nada, nos ponemos los bañadores en el coche, primero nosotras y despues los chicos. -Por cierto, eramos cinco, dos parejas y un amigo de mi novio que vive en Tenerife y que nos hizo de anfitrión-.

A lo que iba, nos cambiamos, extendemos las toallas y a tomar el sol. La playa era normal y corriente. Había gente con bañador y gente (los menos) sin él. Ninguno de nosotros había hecho antes nudismo, ni se nos ocurrió, yo por lo menos soy bastante vergonzosa para estas cosas. Entre juegos y risas nos metimos en el agua y uno de los chicos se quitó el bañador. Yo me quedé, en un principio, asombrada al ver a Manu completamente desnudo y sin ningún tipo de complejo delante de nosotras. Su novia flipaba. Y yo más. Él, medio en broma medio en serio nos fue animando. Que así es mejor y tal.

Pues quien dio el siguiente paso fui yo. Me quede en top-less y después me quité la braguita fuera del agua y me puse a tomar el sol tumbada en la arena cerca de la orilla donde el agua retrocede. El mar me recorría entera desde los pies hasta la cabeza. Y la sensación del agua recorriendo todo mi cuerpo tumbada boca arriba en la arena era estupenda. ¡QUÉ GOZADA! Todos me miraron asombrados. No se lo podían creer. -La verdad es que yo tampoco-

Un minuto después todos los demás comenzaron a desnudarse por completo. Fue sencillamente sensacional. Los 5 en pelotas tomando el sol en la arena como si lo llevaramos haciendo toda la vida. Bueno, casi.

Como anécdota curiosa es que uno de ellos se empalmó, yo diría que del todo, y se tuvo que ir corriendo al agua. Su novia -algo ingenua- fue detrás de él a 'socorrerle' y... lo logró. ;-)

El resto de la gente que estaba en la playa nos importaba más bien poco o nada. Nos daba igual.

Me parece que esto lo voy a repetir a la mínima ocasión que tenga.

Saludos,

Andrea


Andrea (28/01/2003)

La semana pasada fui con mi mujer a pasar unos días a la isla de Fuerteventura, con el fin de buscar un poco de sol y temperaturas cálidas. La primera sorpresa fue que las playas nos gustaron mucho por su aspecto salvaje y tranquilo (ojalá tuviéramos algo así en Cataluña..)

Cuando llegamos a la playa nos dimos cuenta de que había mucha gente practicando nudismo, aunque estaban un poco protegidos por la vegetación de la playa.

Al cabo de un rato mi mujer, que ya practicaba el topless en otras ocasiones, me dejó sorprendido al quitarse la parte de abajo. Yo también hice lo mismo al cabo de un rato. La sensación fue muy agradable pues en ningún momento estuvimos incómodos, y nadie nos molestaba con miradas incómodas.

Después de un rato y de varias ocasiones fallidas me decidí a ir a bañarme sin el bañador, pues las anteriores veces me puse el bañador, pero al final me pareció absurdo. Y la verdad fue quizas lo mejor pues la sensación de bañarse desnudo es gratificante. Me sentí muy tranquilo paseando hasta el mar y no me dio la sensacion de que nadie me observara.

Así que al final hemos decidido seguir practicando el nudismo cada vez que vayamos a la playa. Lo que aun no sé es cómo pueden interpretar esto nuestros hijos, pero en fin supongo que habrá que probarlo con mucha naturalidad.

Saludos.


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