Hola!
Me llamo José, tengo 30 años y soy de Madrid. Escribo unas pocas líneas para relataros mi experiencia sobre el naturismo.
Estar desnudo es una liberación. Vivimos en una sociedad llena de prejuicios y una excelente manera de superarlos es estar en una playa nudista. Recomiendo a todo el mundo esta práctica de estar desnudo, pero de manera especial, a las mujeres. Las revistas, la publicidad, la sociedad, la industria textil... siempre se las exige de manera sutil estar “perfectas”: quedarse desnudas en una playa es la mejor receta para superar prejuicios, así como la mejor inyección de autoestima.
Os cuento mi experiencia. El pasado verano cambie de trabajo, rompí con mi novia de toda la vida y quise dedicarme un tiempo para pensar en mi vida. Para eso necesitaba tranquilidad, lógicamente. Así que estuve, en compañía de mis amigos, en las playas de Conil de la Frontera, en Cádiz. Mientras ellos se quedaban en los chiringuitos de las zonas textiles, yo me instalaba en la zona de La Zahora.
Las decisiones en la vida deben ser radicales, al menos eso pienso yo. Así que según llegué, me quité todo lo que llevaba encima y me quedé completamente desnudo. Bueno, casi, porque me dejé puestas mis pulseritas de la suerte. Mucha crema encima, protección de bebés, pues el sol del sur es abrasador y me quemo fácilmente. Y nada más. Sólo en esos momentos de máxima tranquilidad y bienestar pude tener la mente despejada para pensar con serenidad. Me bañé varias veces, por supuesto sin traje de baño.
En esta playa había familias enteras con niños pequeños, personas que superaban los 70 años, chicos y chicas más jóvenes... gente de toda condición en un ambiente en el que se respiraba tranquilidad y tolerancia y en donde el morbo y los prejuicios estaban ausentes. Chicas con tipazos de gimnasio y mayores con michelines se mezclaban sin que hubiese diferencia alguna.
Lógicamente, me vieron desnudo muchas personas, pero es algo que no me da ninguna vergüenza. Me da muchísima más inseguridad que en el metro alguien me mire a los ojos. Eso sí que me hace estar y sentirme desnudo.
Esta es mi experiencia, que comparto con vosotros. Espero que os sea útil, y os animo a practicar el nudismo. Siempre respetando a los demás, pero por supuesto haciendo que os respeten a vosotros. Saludos!
Ante todo felicitaros por la página. La primera vez que fui a una playa nudista llevaba la cabeza llena de los topicos que se escuchan por ahí. Lo cierto es que ha sido una de las experiencias más maravillosas de mi vida. Aunque tengo que reconocer que al principio también tuve mis reparos, tras 10 minutos en la playa todos desaparecieron. La primera vez iba acompañado de mi novia que aunque se quedó en topless, le gustó mucho este tipo de playa. Desde entonces siempre fuimos a playas nudistas. Porque la gente es mucho más educada no solo con los demás sino también con el medio y con ellos mismos. Ahora la cosa a cambiado porque terminé mi relación y lo que me produce mayor problema al ir solo a una playa nudista sea ese San Benito que llevamos los hombres solos en una playa en general. He leído varias anécdotas en las que se repiten las mismas situaciones. Y por ese este mensaje. Resulta en algunos casos muy complicado encontrar a veces un lugar en una playa nudista donde tu presencia no se imterprete como que eres un mirón o un degenerado por el solo hecho de estar solo en una playa nudista.
Aunque tengo que reconocer que no he tenido ninguna experiencia desagradable. Sí es cierto que me he sentido a veces cúmulo de miradas en las cuales parecían decir "viene a mirar".
En fin un saludo y felicitaros de nuevo por la página.
Hola a tod@s, soy Miki. Mi primera experiencia nudista y única por desgracia fue el año pasado en Lanazarote. Era una cala nudista y yo tenía muchas ganas de probar aquello de estar en playa tomando el sol con total libertad. No me costó nada despojarme de mi bañador, pero resultó imposible convencer a mi chica para que hiciera lo mismo, aunque sí se quitó la parte superior del biquini. Allí no habría más de 10 personas pero aun así le dio algo de corte. Me fascinó bañarme desnudo y por suerte este verano repito en Formentera. Espero convencer a mi novia, no sabe lo que se pierde.
|
|
Envía tus anécdotas y también las incluiremos |