Hola, soy un joven de 18 años, hace unos cuantos días (hoy cuando escribo es 6 de junio del 2004) estuve en Punta Umbría cerca de los Enebrales, no era un día bueno de playa y era un día laborable, no hacía un tiempo caluroso había nubes y era un día la verdad que no llamaba a estar en la playa, aunque cuando llegué se estaba muy bien, a lo que iba, estaba con mi novia intentando tomar el sol, y sobre las 3 de la tarde fui a meterme en el agua, cuando salí de ella vi que entre las pequeñas dunas había una parejita de mi edad que estaban desnudos, me sorprendió! la verdad, al verlos me fui entre mis dos dunas y me puse a pensar por qué estaban allí desnudos y recordando y haciendo un sobre esfuerzo recordé que los enebrales era una mini playa nudista por así decirlo, sé que poca gente lo sabe pero así es, cuando llegué a la conclusión de lo que había visto y lo que había pensando me lancé a mi primera experiencia nudista, me desnudé y me tumbé a tomar el sol y gratamente las sensaciones que viví de libertad y de agrado fueron impresionantes, volveré a repetir siempre que pueda.
Soy Luis, tengo 33 años, soy uruguayo y estoy residiendo en Fuerteventura. Mi primera vez que practiqué el nudismo fue lo máximo. Pensé que me iba a dar vergüenza estar desnudo frente a los demás pero no fue así. Fue una experiencia inolvidable y pienso seguir practicándolo porque es una sensación de libertad increíble.
Desde pequeñita yo creo que he sido un poco nudista. En cuanto mis padres se daban la vuelta ya estaba yo con el bañador en la mano y a pesar de que con la adolescencia llegó el pudor, la sensación de nadar desnuda en el mar de cuando era niña se me había quedado grabada siempre.
La primera vez "oficial" que yo me desnudé, fue con una amiga en Tenerife. Buscamos una playa nudista y allí que nos fuimos las dos. Trate de concienciarme de que eso era lo normal entre todos aquellos cuerpos desnudos y en seguida me uní a ellos. Me puse a tomar el sol mirando de reojillo a todos los que me rodeaban. Nadie nos hizo sentir extrañas. En seguida me lancé al mar y volví a tener esa sensación tan bonita de nadar desnuda. Desde entonces el nudismo es una practica habitual para mí, lo hago siempre que puedo y animo a todos a hacerlo. Cada uno es lo que es y lo mejor es aceptarse y dejar de intentar ver como nos ven los demás. Más bonitos o mas feos todos somos personas.
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