Cuando tenía 14 años me negué a dormir con pijama. Estaba harto de que se me retorciera el pantalón del pijama con las piernas, y que la chaqueta del pijama amaneciera remangada hasta casi las orejas. Empecé a dormir solamente con calzoncillos. Duró poco, porque descubrí enseguida que era mejor sin nada (daba más gustito), pero temía que mi madre me riñera, así que me quitaba el calzoncillo en secreto dentro de la cama y lo escondía entre las sábanas hasta la mañana siguiente que me levantaba. Pasados algunos años dejé de tener temor de que me riñeran y ya se sabía que yo dormía desnudo. "Ten cuidado hijo, que vas a coger una pulmonía" me decía mi madre. "Si hace frío me pongo otra manta" contestaba yo.
No he sido Naturista practicante hasta hace unos 10 ó 12 años, en que de forma casual descubrí accidentalmente una playa nudista (la del Inglés, en Canarias) tras una duna de arena mientras caminaba y quedé petrificado de ver a gente "en bolas" felices y alegres en la arena, charlando, jugando de forma enteramente natural. No dudé ni un instante en "desgarrarme" las pocas ropas que llevaba y hacer lo mismo que los demás. Pensé que si esto es la Tierra ¿cómo será el Paraíso? Me quedé allí sentado sobre mi camiseta sudada una hora u hora y media con sus respectivos y reiterados chapuzones en el mar.
La sensación de bienestar era indescriptible. No tenía toalla porque no era mi intención ir de playa, sino que paseaba por allí viendo las dunas y los camellos que montan los turistas. Desde entonces empecé a buscar desesperadamente playas nudistas. La playa habitual a la que me escapo desde Madrid de vez en cuando es la del Cabo Huertas en Alicante. El problema es que casi siempre tengo que ir solo por no tener quien me acompañe.
Curiosamente no fue hasta hace 3 años que "descubrí" sorprendido gratamente y de casualidad también que ¡existían Asociaciones Naturistas!
Hoy cuando reflexiono un poco sobre mi vida como Naturista, llego a la conclusión que el Naturista nace. Es cuestión de que las circunstancias te den la oportunidad de descubrirlo. No voy a exponer más detalles para no extender demasiado este mensaje, pero siempre (incluso de niño y de chaval) me he sentido mas a gusto desnudo que con ropa, aún no siendo o sabiendo que era Naturista.
Otro día cuento más cosas. Un saludo desnudo.
Mi nombre es Eduardo, y os escribo para contaros la primera vez que me desnudé en una playa naturista. Yo ya había estado alguna vez en una playa nudista, pero sólo de paso o con la familia completa y no quise desnudarme, pese a que siempre me había atraído la idea. Cuando tenía 19 años me bañé desnudo una vez en un riachuelo de un pueblo de Ourense, y me gustó la experiencia; sin embargo, y como os he dicho, no era capaz de desnudarme en una playa con gente.
Sin embargo el año pasado mi mujer y yo decidimos ir a Lanzarote de vacaciones, y nos comentaron que una de las playas más bonitas y de mejor arena (el resto tienen casi todas piedras), eran las de la zona de Punta de Papagayo. Así que nos levantamos, cogimos un cohe alquilado y atravesamos media isal en busca de las ansiadas playas. Cuando quedaban de 3 a 5 kilómetros para llegar comenzó un camino de tierra bastante malo, que me hizo pensar que la idea tal vez no había sido la mejor. Más adelante encontramos una barrera con un vigilante que nos cobró 500 pesetas por meter el coche, puesto que era una zona natural reservada. Cuando llegamos a un parking todavía no se divisaba el mar. En estos momentos yo ya estaba convencido de que era un error haber ido allí.
Bajamos por unas dunas y por fin divisamos la erena y el mar, y realmente comprobé que el sitio merecía la pena. Era una maravilla. Cuando llegamos a pie de mar tuvimos la última sorpresa: la playa estaba llena de gente desnuda, no todos, pero sí la mayoría. Al principio me asombré y no supe qué hacer, pero vi que el sitio era idílico y que el ambiente reinante era de absoluta normalidad y familiaridad, así que me desinhibí y me quité el bañador. Fue extraordinario. De pronto se fueron mis temores, la gente no me miraba de manera rara, sino todo lo contrario yo era uno más de ellos, y a los que sí se miraba era a los que paseaban vestidos y con pinta de mirones.
Solamente pudimos ir una mañana a la playa, pero aquella experiencia me marcó.
Por eso este año he vuelto a otra playa nudista en Almuñecar y ha sido igual de fantástico. Sin embargo, ilusionado por la experiencia de Lanzarote, he ido a una piscina nudista en Madrid, a la del barrio del Pilar, y me ha defraudado un poco, puesto que las infraestructuras no son ideales, puesto que tienes que vestirte para poder ir al baño, y además no hay posibilidad de nadar desnudo, con lo agradable que resulta. En fin esperemos que todo esto se vaya solucionando.
Un abrazo
Hola. Mi nombre es Ángel. Voy a pasar a contar mi primera vez en el mundo del naturismo.
Como casi todos los veranos, me dirigía a una tranquila "charca" de un maravilloso río de Gredos, el río Arbillas, el pasado mes de Julio. Suelo ir a un sitio "paradisíaco", poco frecuentado por los domingueros que todo lo masifican. Cuál fue mi sorpresa cuando, tras llegar allí acompañado de otros amigos, nos encontramos a dos parejas totalmente desnudas. Yo había oído que había algunos "guarretes" que se ponían en bolas por los alrededores, pero nunca había coincidido con ellos. Lo más curioso del asunto, es que no sólo se encontraban en pelota picada, sino que tenían todo el cuerpo lleno de un barro arcilloso. El espectáculo era grandioso, parecía que habíamos retrocedido tres mil años o más. Entorno montañoso, cazadores cubiertos de barro....... Nosotros seguimos a lo nuestro y ellos igual, panza arriba o panza abajo, según el momento. Tras un rato, nos dejaron, y nosotros con la tontería, empezamos a "juguetear" a quitarnos el bañador, hasta que al final acabamos todos como nuestra madre nos trajo al mundo. La sensación del agua fresca en todo el cuerpo fue maravillosa. Al principio, te corta un poco, porque claro, en el agua encoje demasiado, y luego en el exterior empieza a crecer en demasía. No hay termino medio. Tras esta primera experiencia, empezamos a repetir en las playas de Granada, Málaga y Coruña (principalmente en la playas de Maro). Cogíamos nuestras gafas de bucear, nuestras aletas y a bucear un poquito, con el miembro haciendo de timón y de reclamo a los peces. Al principio un poco apartados de la gente, pero luego, tras coger confianza en uno mismo, andando sin problemas por la playa, con el único atuendo de un collar y un "gorrito de Ismael".
Animo a todos a que se animen a practicar el naturismo/nudismo, parece un poco cortante al principio, pero luego te das cuenta que todo el mundo pasa del resto.
Fuera textiles de las playas !!!!
angel "kas"
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