Anécdotas de "La primera vez"


Monimat (29/10/2005)

Tengo 30 años y practico el naturismo desde hace 14. Me he animado a contar mi experiencia porque me parece que difiere bastante a la de la mayoría.

Casi todo el mundo ha tenido su primera experiencia con amigos, o su pareja, y son muchos los que, si no lo mantienen en secreto, tampoco van publicando su afición por el nudismo. Mi caso es diferente porque mi primera vez fue con mi familia, mis padres y mi hermano, aunque no teníamos una tradición nudista en casa, sino que, como he dicho, me inicié a los 16.

Mis padres son jóvenes, entonces tenían 42 mi padre, 40 mi madre, mi hermano 12 y yo 16.

Era principios de septiembre y nos fuimos una semanita a Fuerteventura, en concreto a Caleta del Fuste. El hotel estaba muy bien pero la playa era más bien pobre, así que dado que Fuerteventura es famosa por sus playas, mi padre preguntó en el hotel si no había playas mejores. Le aconsejaron que lo mejor era alquilar un coche y recorrer la isla, recomendándole especialmente las playas de Jandía.

Cuando llegamos a la playa observamos que estaba bastante concurrida, pero lo que más me llamó la atención era que había mezclada gente desnuda con otra gente con bañador. El único que hizo un comentario, por su edad, fue mi hermano, que se echó unas risitas y decía mira, mira, pero mi madre le dijo que se callara y fuera a lo suyo.

Pasamos una tarde de playa como otra cualquiera y lo cierto es que al final creo que nadie daba importancia al hecho de que otras personas fueran desnudas.

Me chocó la actitud de mi madre, su costumbre de siempre cuando tomaba el sol boca abajo, y también la mía, era desabrocharse la parte de arriba del bikini o incluso se la quitaba y la dejaba a un lado de la toalla, pero siempre se la ponía antes de incorporarse. Pero aquí no, cuando se iba a dar la vuelta, se sentaba sin cubrirse, incluso se tomaba su tiempo para arreglarse el pelo y luego se ponía la parte de arriba. Recuerdo que le dije "¡Mamá que te está viendo todo el mundo!", y contestó algo así como "¡Y que más da, si casi todos van desnudos!".

Al final, cuando ya estábamos recogiendo, mi hermano dijo que quería darse un último baño, mi madre le dijo que no, que no iba a ir con el bañador mojado en el coche. Mi padre dijo que a él también le apetecía un último baño y mi madre empezó a discutir con él por lo mismo, hasta que al final dijo "Pues si queréis bañaros os bañáis en pelotas y así no hay problema de bañadores mojados". No lo decía en serio pero mi hermano dijo "¿En serio, puedo?" y mi padre contestó "¡Venga vamos!". Y ni cortos ni perezosos los dos se quitaron el bañador y salieron corriendo al agua.

Mi madre y yo los veíamos muertos de risa desde la arena. Estuvieron bañándose un buen rato y no hacía más que decir que estaban locos, aunque la verdad es que me daban envidia, pero no se me pasaba por la cabeza bañarme sin mi bikini con otras personas alrededor, y con mi padre y mi hermano me daba aún más corte.

En el camino de vuelta mi padre no paraba de decir que era maravillosa la sensación de bañarse desnudo y que teníamos que probarlo. Yo pensaba para mí que ni loca, pero estaba equivocada.

Al día siguiente fuimos a otra playa cerca de un hotel. Aquí había menos gente, nos colocamos en la orilla y las personas que teníamos más cerca estarían a unos veinte metros de nosotros, todas desnudas, por cierto.

Nada más llegar mi hermano preguntó "¿Me puedo quitar el bañador?" y mi madre le dijo que sí. Mi padre dijo que él también. Parecía que iba a ser la norma esas vacaciones. Mi madre directamente se quitó la parte de arriba y se fue a bañar así, y al salir del agua no se molestó en ponérsela. Me preguntó por qué no me quedaba yo en topless también, contesté que porque me daba corte y me dijo que no fuera tonta, que si me apetecía lo hiciera y que si me daba corte por mi hermano y mi padre que al fin y al cabo ellos estaban desnudos y no pasaba nada.

Al cabo de un rato de tomar el sol se acercó mi padre y nos dijo "qué, ¿no os vais a animar a probar un baño sin ropa?, deberíais hacerlo, al menos una vez". Mi madre no dijo nada, simplemente se quitó la braguita del bikini y se puso de pie. Me tendió la mano y me dijo "¡Venga vamos, un día es un día!".

Me levanté y roja de vergüenza me lo quité. Fui al agua de la mano de mi madre, con el corazón latiendo a tope de emoción y cierta angustia. Pero en pocos segundos se produjo el milagro, la sensación de sentir el agua en mi cuerpo desnudo superó todos los miedos, y enseguida me había olvidado del pudor y la vergüenza de estar desnuda delante de otras personas, especialmente mi padre y mi hermano.

Ninguno de los cuatro volvió a usar un bañador esas vacaciones, y desde entonces he practicado el nudismo con mi familia en multitud de ocasiones y así seguirá por mucho tiempo.

Bueno, he soltado un rollo tremendo, pero me apetecía contar mi experiencia, un poco diferente a lo habitual, pero una experiencia maravillosa.


Juan (2/11/2005)

Tiempo estoy pensando en escribir aquí, muchas veces por dejadez y otra por..., yo que sé no lo he hecho. Hoy, es el día. Empecé con el nudismo por casualidad, más aún, no me gustaba la playa. No me gustaba por varios motivos, entre otros por el ambiente y la masificación. Empecé a ir por mi pareja, a ella sí le gustaba. Íbamos a la playa sobre todo los últimos fines de semana de invierno y los primeros de primavera, cuando no hay masificación. Nos informamos sobre playas nudistas, por imaginar que había menos masificación y como para nosotros no era "un gran problema" la desnudez (aún sin tener educación ni costumbre nudista) probamos una vez. Se cumplían varios deseos, por un lado estábamos en la playa y por otro lado casi solos, sin masificación. Un alivio. La verdad, de esto hace unos sies años y es una de las cosas más positivas que hemos descubierto. Ahora vamos cada vez que podemos, para el día, para la semana a las urbanizaciones de Vera, a Baleares, a..., donde podemos y cuando podemos, pero siempre a zonas nudistas. En casa, siempre que se puede, desnudos. Un lujazo. Me trevo a invitar a todo el mundo. Una de las cosas que echamos de menos es poder compartirlo. En nuestro circulo de amigos, no tenemos con quien ir a la playa. Estamos seguros que no por no gustarles, si no por falta de decisión a intentarlo, por pudor, por inseguridad y hasta por complejos. Una serie de motivos que son justo los que desaparecen cuando vas a la playa nudista. Aprovecho, si hay más gente con este problemilla y le gustaría poder compartir un día de playa que se ponga en contacto con nosotros por este medio. Un saludo.


Miguel (13/12/2005)

Hola a todos(as), soy natural de Mallorca. Hace unos dos años que tengo pareja. Siempre íbamos a playas donde no es común el nudismo, pero este verano pasado decidimos ir a una nudista. Los primeros días no me atrevia a quitarme el bañador, en cambio mi novia siempre se quitaba la parte de arriba, pero cierto día decidí irme a la playa yo solo. Nada más llegar monté mi sombrilla, mi cortavientos y extendí mis toallas. Iba ya con una mente más abierta. Había poca gente cerca de mí, dos chicas solas tomando el sol, una pareja mayor en el agua, vamos que a mi alrededor habría una veintena de personas, todas desnudas. Llegó el momento de quitarme la ropa, como siempre, me desquito de mis sandalias, me quito la camiseta, cuando iba por deshacerme de los tejanos una sensación muy agradable recorrió mi cuerpo. Iba tan decidido que el corazon me latía con más rapidez. Cuando ya tenía los jeans en mano fijé mi mirada hacia unos sleeps tipo boxers que llevaba, el corazón a punto de salirme, y haciendo un repaso de vista global a la playa, seguro que para cerciorarme de algun(na) mirón(a) llega el momento de quedarme como cuando nací, yaaaaaaa... Entonces la sensación de estar desnudo como los demás fue increíble, más aun cuando me percaté de que nadie observaba y eso me dio mucha valentía, perdí el pudor y directo me fui al agua. Ahí ya no os puedo describir mi sensación, alucinante, salí del agua y me fui directo a la toalla. Me tumbé boca arriba y ale, a tomar el sol, sin verguenzas ni tabúes. Desde este momento siempre que asisto a la playa solo o acompañado de mi novia me quedo bien desnudo. Espero os haya gustado mi pequeño relato. Os animo a que paseis tales experiencias. Un saludo...


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