Anécdotas de "La primera vez"


Antonio (14/03/2001)

Mi primera experiencia fue casi por casualidad; Mis padres siempre fueron muy reacios todo lo que sonase al cuerpo, incluso se ofendían viendo chicas en top less en la playa. Hablando con mi hermana Celia, que entonces tenía 18, me dijo que era una pena pasar las vacaciones sin poder quitarse ni la parte de arriba. Un día decidimos cojer las bicis y explorar nuevas calas. Llegamos a una en la que no había nadie y que consideramos perfecta para que pudiera hacer top less.

Había pasado ya medio día y la cala seguía desierta, cuando llegó una chica que nos pidió permiso para tumbarse cerca de nosotros; con toda naturalidad, extendió la toalla y se tumbó completamente desnuda. Un poco mas tarde, al salir del mar, me encontré con que mi hermana había hecho lo mismo. No dudé en aquello de "haz lo que vieres", y yo tb me desnudé.

Desde aquel verano, siempre encontramos una excusa para dejar a mis padres con sus hamacas y buscar una cala solitaria.Incluso en invierno, si nos quedamos solos en casa, subimos la calefacción para poder andar desnudos. Lo malo será el día que nos pillen.

Antonio


Rubén (16/03/2001)

Cuando tenía 18 años fuí con mis amigos cerca de una playa nudista. Pronto se nos ocurrió la idea de observar el "espectáculo". Una vez llegamos a la playa nos decidimos a entrar y estar con bañador. Poco a poco y al ver el buen ambiente mis amigos decidieron quitárselo todo para pobrar esa sensación de bañarse completamente desnudos en el mar. Yo no quería dar el paso porque me sentía avergonzado de mi cuerpo, me explico. Nunca he tenido tanto vello corporal como mis amigos y me asustaba esa sensación de ridículo, apenas si me afeitaba el bigote y casi no tenía vello púbico (al menos en comparación con mis amigos). Otra de mis preocupaciones era sufrir una erección en medio de la playa y que todo el mundo me mirara. Sin embargo todo cambió cuando un chico de unos veinte años pasó a mí lado, completamente desnudo y sin casi vello. Entonces me armé de valor y decidí bajarme el bañador, me sentí muy seguro y me dirigí hacia el agua, a unos veite metros. Pero aquí el problema, de camino al agua tuve una erección, creí morirme de verguenza. Afortunadamente una vez que llegué al agua, tapándome como podía, descubrí a mis amigos sumergidos en el agua con el mismo problema. Nos armamos de valor y salimos del agua, al poco rato se nos pasó la erección y pasamos el día tomando el sol, jugando, nadando... nos divertimos tanto que volvemos todos los años.

Además he de decir me contaron que ellos sufrieron la misma fobia a cerca del aspecto de nuestro desnudos. A partir de ese momento nos reunimos semanalmente con mis amigos en una casa y practicamos el naturismo, sin ningún tipo de complejos.

Espero que todo el mundo que desee practicar el naturismo dé el paso y que no se corte.


Joan (20/03/2001)

Hola amigos naturistas!

Bueno he de reconocer que aunque mi primera vez me pilló hace tres años, con los 25 cumplidos, siempre me había interesado el naturismo. Vengo de una familia bastante liberal para la edad de mis padres, pero estos nunca se han decidido a ir, al menos que yo lo sepa. Pero al grano, mi primera vez fue en Menorca. Era principios de septiembre por lo que el sol todavía pegaba fuerte y los turistas ya habían abandonado la isla. Yo pasaba las vacaciones con un colega en busca de los últimos rayos y de playas paradisíacas. Un día sin comerlo ni beberlo aterrizamos en una playa casi desierta, solo una decena de personas, y eso sí... todos disfrutando de su cuerpo sin tapujos, ni miramientos, ni mirones. Mi colega era un poco reticente y tardó casi media hora en decidirse. Yo tenía esa idea hacía tiempo y no tardé ni cinco minutos. Fuera bañador y a tomar el sol. La única duda vino a la hora de ir a tomar un baño. Voy poco a poco, sin demostrar que da un poco de corte, la verdad! o voy en una carrerita mientras tus partes íntimas van dando saltitos al compás?... no recuerdo como lo hice pero sí que recuerdo el agua, la saboreé como nunca! pese a tener muy cerquita a una chica de las que quitan el hipo vestidas... y desnudas. He de decir que no somos gays ni depravados... jo! es que hay gente que tiene un concepto de los naturistas como demonios hippies. Es lo más normal aunque nuestra cultura nos educase de pequeños de manera moral muy estricta hacia aspectos como el naturismo (seguro que es otro pecado capital).

Claro queda que los dias que estuvimos allí nos atiborramos de playas naturistas y espléndidas calderetas de langostas, no os perdáis ninguna de las dos, yo desde entonces sigo repitiendo... ambas cosas.


Ver más anécdotas


e-mail Envía tus anécdotas y también las incluiremos

Ir a la página de inicio